Costa Blanca · Mediterráneo
El pueblo blanco desde el mar · Morro de Toix · Calas vírgenes
Descubre la experienciaAltea es, para muchos, el pueblo más bonito de la Costa Blanca. Su casco histórico encaramado sobre la colina, con la iglesia de cúpula azul de cerámica valenciana presidiendo el perfil, adquiere una dimensión completamente distinta cuando lo contemplas desde el mar. Fondear la Goleta Josephine frente al pueblo, con el campanario y las casas encaladas reflejadas en el agua a la hora de la tarde, es uno de esos momentos que no se planifican pero que los pasajeros recuerdan meses después.
Pero Altea no es solo el casco histórico. El Morro de Toix —el imponente cabo que cierra la bahía de Altea por el norte— define un paisaje de acantilados verticales que contrastan con las aguas esmeralda de sus pies. En su base, varias cuevas y abrigos marinos solo accesibles por embarcación guardan algunos de los mejores fondos para el snorkel de toda la costa: grutas con pargo, morenas y estrellas de mar en fondos de roca cubierta de algas rojas. Al sur del Morro, el Cap Negret señala el inicio de una sucesión de pequeñas calas de difícil acceso terrestre.
Desde cubierta de la Josephine, en los días más despejados, se ve simultáneamente el skyline de Benidorm al sur y el Peñón de Ifach al norte: dos iconos opuestos que enmarcan el tramo de litoral más complejo y más bonito de la Costa Blanca. La bahía de Altea está bien resguardada de los vientos del norte gracias al Morro de Toix, lo que la convierte en una zona de navegación cómoda incluso cuando hay algo de viento en otros puntos de la costa.
La jornada completa desde Altea permite combinar la visita al Morro de Toix por la mañana —con las cuevas y el fondeo en Cala de la Mina— con una parada frente al casco histórico a media tarde, aprovechando la luz dorada que hace que el pueblo luzca en su máximo esplendor para las fotos.
Ver Altea desde el mar, con sus casas blancas y la cúpula azul recortadas contra el cielo, es una de las imágenes más bonitas de la Costa Blanca.
El Capitán Alberto te responderá en menos de 24 horas.
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Sí. Fondear frente al casco histórico de Altea —con su cúpula azul y sus casas blancas— es una de las vistas más emblemáticas de la ruta. Una perspectiva que no tiene precio y que es imposible obtener desde tierra.
No. El precio de la Goleta Josephine incluye siempre un patrón titulado. No se necesita ningún carnet ni experiencia previa en navegación.
Desde 390€ la puesta de sol, 590€ el medio día y 1.095€ el día completo. Tripulación y snacks incluidos. Aparte van el combustible (aprox. 100€/día) y el IVA (21%).
El patrón Alberto adapta la ruta a las condiciones del mar, pero habitualmente pasa por el Morro de Toix, el Cap Negret y calas de difícil acceso por tierra entre Altea y Calpe. La puesta de sol desde cubierta frente a Altea es uno de los momentos más valorados.
Hasta 10 pasajeros. Está diseñada para grupos íntimos: familias, grupos de amigos o parejas que quieren vivir el mar sin aglomeraciones.
Explora más rincones de la Costa Blanca a bordo de la Josephine.